El mantenimiento básico de ventanas de aluminio y PVC que puedes realizar tú mismo es sencillo y alarga enormemente la vida útil de tu carpintería. Limpia los perfiles cada 3 meses con agua y jabón neutro, nunca con productos abrasivos, lejía ni disolventes que puedan dañar el acabado de la perfilería STRUGAL.
Lubrica los herrajes, bisagras, puntos de cierre y carriles una vez al año con aceite específico para carpintería o vaselina líquida. Comprueba periódicamente el estado de las gomas de estanqueidad EPDM y el sellado de silicona perimetral, buscando grietas o endurecimiento.
En ventanas correderas, limpia el carril inferior regularmente para evitar la acumulación de suciedad y arenilla que dificulte el deslizamiento. En Tecnisun C.B.
recomendamos complementar este mantenimiento casero con una revisión profesional anual que incluya ajuste de herrajes y verificación completa, disponible desde 80 euros por visita en Granada y Málaga.